lunes, 23 de junio de 2008

...Brasas...




Vagando sola, la brasa de un cigarrillo se pregunta donde está el resto de si misma.

Sola, recorre la eterna oscuridad.

Sintiendose incompleta y contando insegura los segundos hasta que el preciado tabaco que mantiene viva su chispa se consuma y sienta en ese terrible segundo de sorpresa final como se fusiona con la nada misma; con el olvido.

Así, con frenetica desesperación avanza, buscando, buscando, buscando...